MENOPAUSIA, CAMBIOS DE HUMOR Y CEREBRO FEMENINO
Querida mujer ¿Cómo llevas los cambios de humor de la(peri) menopausia?
La semana anterior fui yo la que estuve de bajón. Y siempre me pasa igual. Empiezo a notar una sensación de decaimiento, menos energía, falta de fuerza para llevar la logística del día a día, falta de motivación para hacer ejercicio, es como si una nube negra se instalará en mi pecho que me lleva a curvar mis hombros hacia delante y simplemente deseo meterme en la cama y que me cuiden.
¿Te pasa algo parecido ?
Para poder salir de este estado, hay dos cosas súper importantes que tengo en cuenta:
Por un lado hago una ‘moviola’ hacia atrás para recordar cuál fue ese primer momento en el que me empecé a sentir así y qué detonó este estado.
Poner consciencia en ello es esencial para poder darme cuenta de lo que necesito en relación a ese detonante.
Tal vez es tener una conversación incómoda, poner un límite, descansar más, dejar de hacer scroll en Instagram, tener más paciencia, hacer las paces con lo que está sucediendo…y entonces, cuando me doy cuenta, empiezo a dar los pasos necesarios hacia ello, aunque me cueste varios días.
Por otro lado me recuerdo que no todo soy yo y mis emociones y mis circunstancias, que los cambios de humor de la menopausia tienen una explicación neuroquímica en el cerebro y esto es lo que quiero explicarte hoy en más profundidad, porque cuando se lo explico a mis clientas, se sienten aliviadas.
CAMBIOS EN EL CEREBRO FEMENINO POR EL REAJUSTE HORMONAL DE LA MENOPAUSIA
Cuando los estrógenos bajan, también desciende la serotonina, la dopamina y la noradrenalina.
Resultado: menos capacidad de regular el estado de ánimo, más ansiedad y mayor vulnerabilidad al estrés.
– Menos serotonina → más vulnerabilidad al estrés, cambios de humor y tristeza.
– Menos dopamina → menos motivación y sensación de placer, más fatiga emocional.
– Menos noradrenalina → peor capacidad de resiliencia y regulación del ánimo.
A esto se suma la caída de la progesterona, nuestro ansiolítico natural: su déficit disminuye la modulación del GABA, un neurotransmisor que calma la actividad neuronal.
Por lo tanto el descenso de progesterona contribuye a generar un estado de hiperexcitabilidad que facilita la ansiedad, el insomnio y cambios de humor bruscos, también llamado labilidad emocional.
En el cerebro, estas bajadas también afectan estructuras clave como la amígdala (que se vuelve más reactiva) y el córtex prefrontal (que regula las emociones y se ve menos eficiente).
Conocer esta base neuroquímica es el primer paso para dejar de culparte por no poder controlar tus cambios de humor y empezar a comprenderte desde otro lugar.




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