Minimalismo: simplificar la vida eliminando el exceso, viviendo solo con lo que es necesario e indispensable.

La tendencia minimalista defiende la liberación del espacio físico. Esta liberación del espacio físico también tiende a pensar en el medio ambiente ya que en el mundo en el que vivimos, no hay ‘eliminación’ o ‘basura’, pues todo queda aquí, entre nosotros.

¿Has reflexionado sobre esto?

Ser minimalista hace la vida más ligera y feliz.

Yo lo he practicado siempre sin saberlo. No me gusta acumular, siempre he sido de tirar y reciclar, aunque en algunas ocasiones me haya arrepentido y haya echado de menos aquella prenda de ropa que ahora sería de lo más vintage.

Conforme vamos avanzando en edad, el minimalismo se convierte en un ’must’. Hacer el ejercicio de irse despojando poco a poco de lo superfluo, te prepara para ese ‘soltar’ interior de las capas y capas de creencias, condicionamientos y patrones de actuación que ya no necesitas, y que te permitirá ser más ‘tu misma’, en esencia..

¿Te unes al movimiento minimalista?

Con Amor 💚
Mónica Manso

Hoy damos la bienvenida a nuestro colaborador masculino: Javier Freire,  un hombre muy especializado en la mujer.  ¿Te suena extraño?  A mí al principio también, pero cuando le conocí, todas mis sospechas se deshicieron ante su compromiso y su afán por ayudarnos y guiarnos. Es único. Te dejo con él.

Soy Javier Freire coach mentor y facilitador del empoderamiento femenino en las áreas de reinvención emocional,  liderazgo y negocios.  

Cierto es que no soy un experto en temas de menopausia, sin embargo estoy viviendo esta etapa en primera persona acompañándo a mi pareja y viendo cada día como opera en ella este terremoto emocional llamado menopausia.

¿Cómo lo veo yo desde fuera?, como un cambio mental, emocional y espiritual muy profundo.  Reacciones emocionales impulsivas, cambios de humor, trastornos del sueño… Sin embargo, veo que se trata de un proceso muy creativo y muy empoderante.  Escuchándola y siempre que pueda, ya que yo también soy un ser humano, acompañándola con sensibilidad, entendiendo qué le esta pasando y con continuas conversaciones de corazón a corazón, aunque a veces puedan saltar chispas, estoy convencido que es una etapa de máxima expansión y empoderamiento para ambos.

Existen dos claves muy potentes para acompañaros a las mujeres en esta fase de vuestra vida:

1) Empatía bidireccional. Es muy importante acompañaros a las mujeres, y ponernos en vuestros zapatos a la vez que vosotras seáis conscientes de lo que estáis viviendo para poder comunicar vuestra situación tanto a vuestra pareja como a vuestro entorno más cercano. Vamos entre todos a naturalizar la menopausia para poder disfrutar de esta etapa. 

2) Redescubrir tus valores. Se que se tambalean tantas cosas… Se mueven cuestiones filosóficas, de pareja, de hábitos diarios, de relación con los hijos, autoestima…, es super importante hacer un “reset”, reflexionar con una misma y descubrir los valores actuales y las preferencias para poder vivir esta etapa con máximo poder.

Te doy un ejemplo de valores que podrían ir acordes con esta etapa:

Autocuidado
Libertad
Escucha interna,
Asertividad
Empoderamiento femenino
Desarrollo personal
Aceptación
Descanso
Independencia
Paz interior
Sabiduría
Creatividad
Aventura
Armonía interior
Naturaleza
Placer
Serenidad
Espritualidad

Te invito a que escojas 3 valores que para ti sería importante llevar al tu vida en el 2020 y que te comprometas a hacer las acciones necesarias para incorporarlos a ella.  Conviértelos en tu guía para la nueva década.

Te invito a que vivas esta etapa con ilusión y a que compartas tus sentimientos y evolución con tu entorno, para que ellos te puedan entender y acompañar. 

Un abrazo,
Javier Freire


Javier Freire
www.javierfriere.com

El mindfulness puede ayudarte a comer de forma más adecuada y a controlar el aumento de peso

Una de las consecuencias de la menopausia que más preocupan a muchas mujeres es el aumento de peso. La disminución de estrógenos provoca, a menudo, un aumento del apetito en un período en el que, además, el cuerpo disminuye su gasto energético de forma considerable. Si a eso le añadimos un estado emocional alterado, irritabilidad, nerviosismo, estrés y/o ansiedad que a menudo nos empujan hacia la nevera, es fácil entender porque nuestra balanza cada vez marca más. 

El mindfulness -también llamado atención plena- puede ser una herramienta muy útil para gestionar esta situación. Definido como la capacidad de estar en el momento presente, con atención plena, aceptación, no juicio y curiosidad…puede convertirse en tu mejor aliado a la hora de transitar por este periodo de tu vida lleno de retos y desafíos.  

¿HAMBRE FÍSICA O HAMBRE MENTAL?

Lo primero que tienes que aprender para gestionar tu peso es a diferenciar entre el hambre física (real), y el hambre mental (falsa). La primera responde a la necesidad de tu organismo de nutrirse para poder seguir funcionando con normalidad. La segunda, en cambio, es una sensación engañosa, no real, que se produce cuando nuestro estado mental o emocional está alterado y para calmarlo recurrimos a la comida.

Pero, ¿Cómo puedes diferenciar una de la otra?

Según la doctora Susan Albers, el hambre física se manifiesta del siguiente modo:

  • Te sientes físicamente baja de energía
  • Tu estómago o tripas pueden producir pequeños ruidos
  • Hace bastante rato (un mínimo de 2-3 horas) de tu última comida
  • La sensación de hambre ha ido apareciendo de forma gradual
  • Te apetecen/comerías alimentos de varios tipos
  • La comida te sacia; hay un momento en que ya te sientes llena y dejas de comer.

En cambio, el hambre mental se caracteriza por:

  • No tienes ninguna sensación física específica vinculada al hambre, al cansancio por falta de alimento o a la baja energía
  • Tu estómago está en calma: no hay movimientos, ni ruido, ni sensación alguna
  • Hace poco rato que has comido alguna cosa, aunque sea un tentempié
  • La sensación de ‘hambre’ aparece de forma abrupta y repentina, casi como un impulso incontrolable
  • Te apetecen sobretodo o exclusivamente alimentos dulces o grasos
  • A pesar de comer, no te sientes satisfecha. Te da la sensación de que la comida no reduce tu hambre y/o no te sacia.

APLICA MINDFULNESS Y COME SÓLO CUANDO SEA REALMENTE NECESARIO

Ahora que ya sabes cómo diferenciar la una de la otra, el tip es claro y evidente: sólo deberías comer cuando sientas hambre física. En cambio, cuando te secuestre el hambre mental, puedes aplicar varias estrategias para calmarte o bien para distraerte. Te cuento cómo:

La próxima vez que sientas hambre, haz un STOP. Para. Detente. No vayas automáticamente a por comida. En vez de eso, respira profundamente 3 veces y pregúntate: ¿Esto que siento es hambre física o hambre mental? Te recomiendo que te imprimas las características de cada una o incluso que las lleves anotadas en tu móvil o en una libretita que siempre lleves contigo, así te resultará muy fácil y rápido de consultar.

Lee detenidamente todos los síntomas de los dos tipos de hambre e identifica cuál de las dos sientes realmente.

Si sientes hambre física: adelante, come. Ahora bien, escoge siempre comida que sea realmente sana, el máximo de natural posible y elaborada de forma sencilla. Para los cambios físicos de la menopausia son especialmente aconsejables los cereales, las hortalizas, las frutas, el pescado, la carne blanca (pollo, pavo, conejo), los frutos secos y el aceite de oliva.  El té verde, la granada, el plátano o el chocolate negro con moderación también son grandes aliados. 

Ahora bien, si tras repasar las características te das cuenta que eres víctima de un ataque de hambre mental, tienes dos opciones: distraerte o calmarte. Si no tienes conocimientos de mindfulness, meditación o yoga, puedes empezar por la estrategia de distraerte. 

Puedes distraerte del hambre mental (hambre falsa) así:

  • Sal de la cocina o del lugar donde te encuentres si hay comida disponible en él
  • Ocupa tus manos con alguna actividad
  • Lee o escribe
  • Realiza algún ejercicio físico
  • Muévete: sal a andar, baila, muévete por el jardín…
  • Realiza cualquier actividad que no requiera mucha concentración ni sea difícil pero que te mantenga ocupada: responder emails, regar las plantas, ordenar, pintar mandalas…

Si la opción de distraerte no te parece atractiva o no te funciona, o si bien tienes experiencia en mindfulness, meditación o yoga, entonces apuesta por la segunda estrategia de gestión del hambre mental: cálmate. Para ello, puedes…

  • Practicar la respiración consciente (observar cómo el aire entra y sale de tu cuerpo a través de las fosas nasales durante al menos 5 minutos)
  • Estirarte y relajarte
  • Irte a la cama e intentar dormir
  • Darte un baño de agua caliente o una ducha relajante
  • Meditar
  • Calmar el cuerpo con técnicas de consciencia corporal como el escaneo corporal, el taichí, el yoga o simplemente haciendo algunos estiramientos suaves
  • Conectar contigo misma observando tus emociones, pensamientos y/o sensaciones físicas con amor, comprensión y aceptación
  • Socializar: llama a algún amigo o familiar, habla con tu compañera de trabajo si estás en la oficina, interactúa con un cliente, una vecina o con cualquier persona disponible… Intercambia palabras, sonrisas, conecta con otras personas…

Incluso puedes combinar las dos estrategias. Distraerte con alguna actividad y luego realizar otra para relajarte. 

Verás como el hambre falsa desaparece o, como mínimo, pasas tu a controlarla en vez de que sea ella quien te controle a ti. Te darás cuenta más pronto que tarde que lo más importante no es aprender a controlar tu tenedor sino tu mente. 

Pero lo más importante que tienes que saber y recordar es que TÚ eres más que tu hambre mental, que tu ansiedad e incluso que tu menopausia. Eres mucho mayor y mucho más poderosa que ellas. Sólo tienes que saber cómo gestionarlas y hacerlo una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez…Hasta que de pronto un día reconocerás que puedes seguir con tu vida, tal y como la desees, aún a pesar de la menopausia, la ansiedad, el hambre falsa o de cualquier circunstancia que te rete. Vive desde el amor, el autocuidado y la aceptación y responde con una sonrisa a cualquier reto que la vida te ponga delante. Porque tú eres siempre mucho mayor que cualquiera de las circunstancias que te toquen vivir. 

Recuerda:

  • Tu eres más que tu hambre mental y que tu ansiedad; puedes gestionar a ambas.
  • El hambre mental No es hambre real
  • Cuando sientas un deseo irrefrenable de comer, haz un STOP y pregúntate: ¿siento hambre física o mental?
  • Si tienes hambre física come pero escoge siempre alimentos ricos, variados, saludables, sin azúcar ni grasa.
  • Si tienes hambre mental, distráete o cálmate
  • Actúa y háblate siempre con amor, comprensión y aceptación profunda hacia ti misma.

 

Artículo escrito por:

Aura Costa
mindfulness trainer, periodista y conferenciante
www.optimismevital.com

Hoy te traigo algo que me hace mucha mucha ilusión: un podcast con una entrevista que le hice a la ginecóloga y obstetra holística y homeópata Arianna Bonato en la que nos da consejos para la vida sexual femenina y la menopausia.

Arianna ha sido mi ginecóloga desde hace más de 10 años.  Ella es pura sabiduría femenina. Es una experta en transgeneracional femenino y también facilitadora de círculos de mujeres que trabajan el libro de Clarissa Pinkola Estés ‘Mujeres que corren con lobos’.  Además ha acompañado a cientos de mujeres a tener un parto natural y respetado.

Arianna tiene una personalidad magnética y el don de la palabra. En esta entrevista, que a mi me parece oro puro y que te animo a escuchar con todo mi corazón, hablamos de:

  • Los tesoros que esconde nuestra vagina y la simbología de abrirla y abrirnos a lo femenino. 
  • Cuales son los problemas ginecológicos más comunes que tenemos las mujeres.
  • Cómo desarrollar nuestra madre interna.
  • Cómo podemos vivir mejor nuestro tránsito a la menopausia.
  • Cómo mejorar nuestra vida sexual en la menopausia.
  • Los sofocos y su simbología.
  • Consejos y cuidados para el climaterio y la menopausia.
  • Cómo influye el transgeneracional en la vida femenina.
  • La enseñanza principal de ‘Mujeres que corren con lobos’: la creatividad.

Para escuchar esta maravillosa entrevista haz click >>aquí<<

Ya te aviso que dura 45m y soy consciente de que no siempre disponemos de este tiempo, pero como es audio puedes ponértelo caminando por la calle, en el coche, cocinando, también puedes escucharlo en dos veces pero si tomas la decisión de  dedicarte este tiempo para ti, con una infusión y escuchándolo en presencia plena ya será una maravilla y un triunfo para tu autocuidado.

Para escuchar esta maravillosa entrevista haz click >>aquí<<

 

Te agradeceré que la compartas con aquellas amigas a las que creas que le puede interesar, y también que dejes un comentario debajo porque tu testimonio puede inspirar a todas las mujeres que pasen por aquí.  Gracias.

 

Artículo escrito por Eva Jiménez, psicóloga experta en relación de pareja.

El climaterio y la menopausia son etapas de grandes desafíos en el mundo de la mujer. Llegamos a este momento vital tras un largo recorrido en el que, según hayan sido nuestras experiencias, harán que estemos ahora en una u otra situación.

Quizá estemos en una relación de pareja de larga duración en la que llevemos 20 o más años juntos, en una nueva relación tras una separación o divorcio con o sin hijos previos, sin pareja…

Por mi experiencia clínica como terapeuta de parejas, he observado que las mujeres a partir de aproximadamente los 45 años y especialmente cuando llegamos a la menopausia ya no tenemos paciencia ni tolerancia para vivir una vida a medias, no nos conformamos con una relación insatisfactoria, queremos vivir, sentir, tener una vida plena.

En una etapa de la vida en que sentimos profundamente que toca cuidar de nosotras, aún cuando no sepamos cómo hacerlo o por dónde comenzar, ¿cómo podemos cuidar de nuestra relación de pareja? ¿qué desafíos puede presentar estar en pareja durante esta etapa?

No es lo mismo cuidar de una relación que empieza o lleva pocos años que cuidar de una relación que mantienes desde hace 20 o 30 años, los retos serán diferentes.

Pareja y menopausia

 

CÓMO CUIDAR UNA RELACIÓN DE LARGO RECORRIDO
Si sigues en una relación con tu primer o casi primer amor, con quien has compartido una vida, quizá la maternidad y crianza de vuestros hijos, entre otras situaciones vitales importantes, posiblemente conocerás el concepto de desgaste. Tu pareja es tu familia, pero quizá te cuesta sentirte comprendida a nivel profundo o mantener un deseo vibrante.

Esta etapa en la que los hijos han crecido es una oportunidad para reencontrarnos como pareja y dedicarnos el tiempo que no hemos tenido en etapas anteriores.

Las relaciones requieren un mantenimiento constante y es muy natural y frecuente que no hayamos hecho nuestros deberes, especialmente en etapas donde habían muchas distracciones externas; hijos, trabajos, familias de origen… por lo que la relación posiblemente presente temas pendientes, resentimientos y asuntos no resueltos.

Es importante tener presente que tu pareja no es tu enemigo, ni tampoco responsable de tu dolor. Actitudes y comportamientos de tu pareja pueden resultarte muy dolorosos, pero tu pareja es sólo un despertador. Tu dolor es debido a patrones propios y asuntos que necesitas elaborar, que pueden tener que ver con aprender a poner límites, conocer y expresar tus emociones con claridad, aprender a pedir lo que necesitas…

Las palabras sagradas son: tiempo, comunicación, empatía, expresión emocional a nivel profundo, compartir aficiones, disfrutar juntos…

 

CÓMO CUIDAR LA RELACIÓN CON UNA NUEVA PAREJA Y LA NUEVA FAMILIA QUE SE CREA
¿Qué sucede cuando nuestra relación terminó y estamos ahora con una nueva pareja? ¿cuáles son los desafíos? Aunque la persona con la que estemos sea más adecuada para nosotros que una relación o matrimonio anterior, llega un momento en que también se presentan desafíos, porque estar en pareja es una escuela de crecimiento y crecemos cuando frente al conflicto trabajamos las sombras que nos impiden expresarnos desde el amor.

Cuando hablamos de familias reconstituidas, un concepto que se refiere a parejas en las que al menos uno de los dos tiene hijos de relaciones anteriores, es frecuente caer en alguno de estos errores:

  • La precipitación: presentar o incluso irse a vivir juntos demasiado pronto.
  • El mito de la unidad familiar: querer hacer todo juntos sin que cada progenitor tenga tiempo y espacio con sus hijos además del tiempo compartido todos juntos.
  • La delegación: cuando se pretende que la pareja asuma responsabilidades con los hijos que no le corresponden sino que corresponderían al padre o la madre.
  • La culpa: sentirse culpable de cómo ha podido afectar la separación a un hijo y ser demasiado sobreprotector o permisivo.

Estas circunstancias crean tensión y conflicto en los hogares de parejas que están intentando dar una oportunidad a su relación y se encuentran que el amor y la ilusión con la que comenzaron queda frustrada con la realidad y el día a día que se va creando.

Si estás en una nueva relación pero no estás viviendo los desafíos anteriores, es momento de disfrutar de esta nueva etapa. Cuida de la relación manteniendo la comunicación honesta y constante con tu pareja. No evites abordar temas conflictivos y revisa cuales son los aspectos propios que la nueva relación confronta en ti, qué te mueve a revisar.

Separarse es transmutar, mudar la piel, y la nueva relación es una nueva oportunidad para disfrutar de la vida en pareja sin las limitaciones ni dolor anteriores.

Aún así, seguirán apareciendo oportunidades para crecer a veces a través del conflicto. Ante ello, dedicaros tiempo, comunicad con empatía, expresad vuestras emociones con detalle, vivid vuestra sexualidad de manera profunda y sagrada.

Nuestro yo más profundo cuando llegamos a la menopausia pide sanación y reconciliación. El masculino y femenino sagrado que hay en cada uno de nosotras pide ser sanado para dejar de proyectar esa lucha interior en la relación. Ojalá que la luz ilumine nuestras relaciones y el Amor siempre prevalezca.

Eva Jiménez
Psicóloga Experta en Relación de Pareja y Comunicación
www.evajimenez.net

Hace ya muchos años que me levanto cada mañana media hora antes que el resto de mi familia para meditar, que no es otra cosa que respirar conscientemente.

Me siento en mi banqueta de meditación, delante de mi altar, enciendo una vela, cierro los ojos y comienzo a llevar la atención al aire que entra y sale de mi cuerpo.

 

NACEMOS CON UNA INSPIRACIÓN Y MORIMOS CON UNA EXHALACIÓN

He tenido el privilegio de presenciar muchas primeras respiraciones, en todos los partos que he acompañado, y en esos momentos parece que el tiempo se detiene y la sala se inunda de la magia de la vida.

No hay nada especial en respirar, al fin y al cabo todo el mundo lo hace. Pero sin la respiración no estaríamos vivos. En cada momento la respiración es algo totalmente normal y a la vez extraordinario. 

Cuando inhalas el oxígeno llega a tus pulmones donde los pequeños capilares permiten el intercambio de oxígeno, esencial para la vida, por el dióxido de carbono que tu cuerpo ya no necesita. Es este proceso de dar y recibir el que te ayuda a producir la energía que necesitas para vivir.

Cuando nos tomamos el tiempo de reflexionar sobre la respiración podemos ver nuestra interconexión con la gran red de la vida. El oxígeno que respiramos viene de los árboles y las plantas que nos rodean y el dióxido  que exhalamos les da vida en un proceso de simbiosis milagroso.

La respiración consciente ya sea por un minuto, diez o una hora, nos aporta un estado de calma que nos permite la conexión con nosotros y la interconexión con los demás seres del planeta. 

A la vez que alimenta nuestros huesos, vísceras, corazón, le da presencia a tu cuerpo, calma el sistema nervioso y aporta energía y vitalidad.

La respiración es la puerta que nos lleva a estar aquí y ahora. Significa que siempre tenemos un refugio, un hogar, un lugar familiar al que volver una y otra vez, que no es más que nuestro SER, un lugar totalmente conectado a nuestra sabiduría innata.

DIME CÓMO RESPIRAS Y TE DIRÉ QUIEN ERES

A veces nuestra respiración es corta y superficial porque tenemos miedo a recibir, o la creencia de que no merecemos, o a veces es miedo de que nos hagan daño al tomar el mundo.  Otras nos apresuramos a tragar aire porque sentir el vacío se nos hace difícil. En otras ocasiones cogemos mucho aire y lo sostenemos aferrándonos a nuestra plenitud hasta el punto de marearnos porque nos es muy difícil dejar ir lo que ya está acabado.

Así que sentarte a solas con tu respiración es aprender sobre ti misma y tus temores y a la vez puede ser el comienzo del afianzamiento de tu sentido de tu seguridad y confianza en el mundo.

En esta etapa de mi vida, soy capaz de sentarme con mi respiración y disfrutar de mi vacío. Un vacío necesario para dejar la puerta abierta a que entren nuevas experiencias y aventuras a mi vida que alimenten mi Ser y mi sabiduría

Espero que estas palabras te animen a sentarte contigo misma para que con cada respiración, te permitas conectar contigo, nutrirte, disfrutar de ti y con cada expiración tengas el coraje de dejar ir lo que ya no necesitas para tu vida.

Ya sabes que si quieres acompañamiento en tu proceso de climaterio o menopausia puedes agendar >>aquí <<una sesión de diagnóstico gratuita conmigo donde juntas valoraremos si mi programa de mentoring one to one VAM (para mujeres que quieren Vivir su menopausia desde el Amor, la Alegría y la Abundancia) es para ti.

Te espero en los comentarios. Ya sabes que lo que compartas puede alimentar el corazón y el alma de muchas mujeres que pasasen por aquí. Gracias.

Con amor,

Mónica Manso

 

Hay mucho, mucho más en esta transformación de la mediana edad que sólo «hormonas descontroladas». Las investigaciones sobre los cambios fisiológicos que se producen en la mujer perimenopáusica revelan que, además del cambio hormonal que significa este momento en el que se pone fin a la fertilidad, nuestro cuerpo – en concreto, nuestro sistema nervioso- está siendo, literalmente, recableado. Es tan simple como esto: nuestros cerebros están cambiando. Los pensamientos de una mujer, su capacidad de concentración, y la cantidad de “combustible” que circula a los centros intuitivos en el lóbulo temporal de su cerebro, todo está conectado a, y afectado por, los circuitos que se están reconectando.

Después de trabajar con miles de mujeres que han pasado por este proceso, así como experimentarlo en mí, puedo decir con mucha seguridad que la menopausia es una emocionante etapa de desarrollo y, si transitamos por ella de manera consciente, es una gran promesa para la transformación y la sanación de nuestro cuerpo, mente y espíritu, en los niveles más
profundos.

Hoy, como mujer adulta de mediana edad, soy parte de una población que ha experimentado un crecimiento sin precedente; sólo en los Estados Unidos hay 48,5 millones de mujeres en esta etapa. Este grupo ha dejado de ser invisible y silencioso, es una fuerza que debería destacar por su educación, voz y conocimiento sofisticado de la ciencia médica. Es decir, como un grupo decidido a asumir el control de nuestra propia salud. Pensemos en esto: más de 48 millones de mujeres, todas transitando por la misma actualización de circuitos simultáneamente. En virtud de los números absolutos, así como por nuestra influencia social y económica, somos poderosas, y potencialmente peligrosas para cualquier institución construida sobre el status quo. Mujeres del“baby boom” (nacidas entre 1946 y 1964) son ahora el grupo más rico e influyente en el mundo. Es claro que el mundo está cambiando, voluntariamente o no, junto con nosotras. Y, en muchos aspectos, está cambiando para mejorar.

No es casualidad que el movimiento contemporáneo de curación psico-espiritual esté compuesto, en su mayoría, por mujeres en sus treinta, cuarenta, cincuenta y sesenta años de edad. Estamos despertando en masa y empezamos a dar un mensaje muy necesario de salud, esperanza y curación para el mundo.

Mi experiencia personal, compartida con millones de mujeres, me dice que el levantamiento perimenopáusico del velo hormonal –el ciclo mensual de hormonas reproductivas que tiende a mantenernos enfocadas en las necesidades y sentimientos de los demás-, puede ser a la vez liberador y perturbador. La tasa de separación matrimonial, divorcio y cambio vocacional en la mediana edad nos confirma esto. Yo, por mi parte, siempre me había imaginado casada toda la vida con el mismo hombre, envejeciendo juntos. Este ideal había sido uno de mis sueños más apreciados. En la mitad de mi vida, como muchas otras mujeres, tuve que renunciar a mis fantasías de lo que pensé que sería mi vida. Tuve que enfrentar, de frente, el viejo dicho acerca de lo difícil que es perder lo que nunca realmente tuviste. Significa renunciar a todas tus ilusiones y es muy difícil. Pero, para mí, el problema era más grande que dónde y con quién quería envejecer. Era una advertencia, que venía de lo más profundo de mi espíritu que me decía: «Crecer…o morir”. Esas eran mis opciones. Yo elegí crecer.

Para la mayoría de las mujeres, la identidad y la autoestima son generadas por nuestras asociaciones y relaciones. Esto es cierto incluso para las mujeres que ocupan cargos laborales con mucho poder y para las mujeres que han decidido no casarse. En contraste, los hombres por lo general obtienen la mayor parte de su identidad y autoestima del mundo exterior: el trabajo, los ingresos, los logros, los elogios. Para ambos sexos, este patrón cambia a menudo en la mediana edad.

Las mujeres comienzan a dirigir más de su energía hacia el exterior de la casa y de la familia, lo cual puede aparecer como una gran fuente para explorar la expresión creativa y la autoestima. Mientras tanto, los hombres de la misma edad -que pueden estar experimentando su propia crisis de la edad media-, a menudo se sienten cansados del mundo, están a punto de jubilarse, para enroscarse y escapar de las batallas del lugar de trabajo. Pueden sentir que sus prioridades cambian hacia adentro, hacia la casa, el hogar y la familia.

La mujer en la menopausia, que se está convirtiendo en su propia reina, se encuentra en una encrucijada de vida entre el camino que siempre ha conocido y uno nuevo que ha empezado a soñar.

Una voz desde el camino viejo (en muchos casos es la voz de su esposo) le ruega que se quede en su lugar: «Envejece conmigo, lo mejor está por venir». Pero desde el camino nuevo otra voz la llama, le implora que explore aspectos de sí misma que han estado latentes durante los años que dedicó a cuidar a los demás y centrarse en sus necesidades. Ella se está preparando para darse a luz a sí misma, y como muchas mujeres ya saben, el proceso del nacimiento no puede ser detenido sin consecuencias.

Preocuparse por los demás y buscar pasiones personales inexploradas no son necesariamente opciones mutuamente excluyentes, pero nuestra cultura nos hace creer que es así, siempre apoyando la primera opción en detrimento de la segunda.

Esto es una parte de lo que convierte la transformación de la mitad de la vida en un desafío – que yo conocí demasiado bien. Durante la mayor parte de la historia de la humanidad la gran mayoría de las mujeres murieron antes de la menopausia. La esperanza media de vida de una mujer en 1900 era sólo de cuarenta años. Para aquellas que sobrevivieron, la menopausia fue experimentada como una señal de deterioro físico inminente e inevitable.  Pero hoy, con la esperanza de vida de la mujer a los ochenta y cuatro años, es razonable esperar que la mujer no sólo viva treinta o cuarenta años más después de la menopausia, sino que sea vibrante, fuerte e influyente también.

La menopausia que tú experimentarás no es la de tu madre (o abuela).

Las mujeres de la generación de la Segunda Guerra Mundial, cuyos modelos femeninos de conducta tienden a ser como June Cleaver en “Leave It to Beaver”, tenían un entorno social y político totalmente diferente en el cual hacer su transición. La menopausia (como la menstruación) no se discutía en público. Hoy en día esto ya no es así. Al romper este silencio también estamos rompiendo las barreras culturales, de manera que podamos entrar en esta nueva fase de vida con los ojos muy abiertos -en compañía de más de 48 millones de mujeres con quienes estamos emparentadas; todas transitando simultáneamente por la misma transformación. Y, como pronto descubrirás, los cambios que se producen en las mujeres de mediana edad son similares a la planta de energía en un tren de alta velocidad, revolucionando nuestra sociedad a la velocidad del rayo hacia lugares que aún no hemos explorado.

La decisión de subir a bordo de este tren en movimiento o de hacerte a un lado para dejarlo pasar, jugará un papel importante en qué tan lejos vayas y cómo te sientas en el camino que resta.

Al final, he encontrado que este viaje vigoriza, estimula y mejora la salud. Y sé que no estoy sola. Una encuesta de 1998 de Gallup, presentada en la reunión anual de la North American Menopause Society, mostró que más de la mitad de las mujeres estadounidenses entre las edades de cincuenta y sesenta y cinco años se sienten más felices y satisfechas en esta etapa de vida. En comparación a cuando tenían veinte, treinta o cuarenta años, ellas sienten que sus vidas han mejorado en muchos aspectos, incluyendo la vida familiar, los intereses, las amistades y la relación con su cónyuge o pareja. En otras palabras, la visión convencional de la menopausia como una transición de miedo que anuncia «el principio del fin» no puede estar más lejos de la verdad. Así que no importa lo que está sucediendo en tu vida en este momento, no te desanimes.

Por favor, únete a mí-y a los millones de personas que han venido antes y que vendrán después- para transformar y mejorar nuestras vidas, y en última instancia, nuestra cultura, a partir de entender, aplicar y vivir la sabiduría de la menopausia…y más allá.

Tomado de: http://www.drnorthrup.com/healthwisdom/topic_details.php?id=422. Traducido por:  Colectivo de La Carpa Roja.