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Artículo escrito por Eva Jiménez, psicóloga experta en relación de pareja.

El climaterio y la menopausia son etapas de grandes desafíos en el mundo de la mujer. Llegamos a este momento vital tras un largo recorrido en el que, según hayan sido nuestras experiencias, harán que estemos ahora en una u otra situación.

Quizá estemos en una relación de pareja de larga duración en la que llevemos 20 o más años juntos, en una nueva relación tras una separación o divorcio con o sin hijos previos, sin pareja…

Por mi experiencia clínica como terapeuta de parejas, he observado que las mujeres a partir de aproximadamente los 45 años y especialmente cuando llegamos a la menopausia ya no tenemos paciencia ni tolerancia para vivir una vida a medias, no nos conformamos con una relación insatisfactoria, queremos vivir, sentir, tener una vida plena.

En una etapa de la vida en que sentimos profundamente que toca cuidar de nosotras, aún cuando no sepamos cómo hacerlo o por dónde comenzar, ¿cómo podemos cuidar de nuestra relación de pareja? ¿qué desafíos puede presentar estar en pareja durante esta etapa?

No es lo mismo cuidar de una relación que empieza o lleva pocos años que cuidar de una relación que mantienes desde hace 20 o 30 años, los retos serán diferentes.

Pareja y menopausia

 

CÓMO CUIDAR UNA RELACIÓN DE LARGO RECORRIDO
Si sigues en una relación con tu primer o casi primer amor, con quien has compartido una vida, quizá la maternidad y crianza de vuestros hijos, entre otras situaciones vitales importantes, posiblemente conocerás el concepto de desgaste. Tu pareja es tu familia, pero quizá te cuesta sentirte comprendida a nivel profundo o mantener un deseo vibrante.

Esta etapa en la que los hijos han crecido es una oportunidad para reencontrarnos como pareja y dedicarnos el tiempo que no hemos tenido en etapas anteriores.

Las relaciones requieren un mantenimiento constante y es muy natural y frecuente que no hayamos hecho nuestros deberes, especialmente en etapas donde habían muchas distracciones externas; hijos, trabajos, familias de origen… por lo que la relación posiblemente presente temas pendientes, resentimientos y asuntos no resueltos.

Es importante tener presente que tu pareja no es tu enemigo, ni tampoco responsable de tu dolor. Actitudes y comportamientos de tu pareja pueden resultarte muy dolorosos, pero tu pareja es sólo un despertador. Tu dolor es debido a patrones propios y asuntos que necesitas elaborar, que pueden tener que ver con aprender a poner límites, conocer y expresar tus emociones con claridad, aprender a pedir lo que necesitas…

Las palabras sagradas son: tiempo, comunicación, empatía, expresión emocional a nivel profundo, compartir aficiones, disfrutar juntos…

 

CÓMO CUIDAR LA RELACIÓN CON UNA NUEVA PAREJA Y LA NUEVA FAMILIA QUE SE CREA
¿Qué sucede cuando nuestra relación terminó y estamos ahora con una nueva pareja? ¿cuáles son los desafíos? Aunque la persona con la que estemos sea más adecuada para nosotros que una relación o matrimonio anterior, llega un momento en que también se presentan desafíos, porque estar en pareja es una escuela de crecimiento y crecemos cuando frente al conflicto trabajamos las sombras que nos impiden expresarnos desde el amor.

Cuando hablamos de familias reconstituidas, un concepto que se refiere a parejas en las que al menos uno de los dos tiene hijos de relaciones anteriores, es frecuente caer en alguno de estos errores:

  • La precipitación: presentar o incluso irse a vivir juntos demasiado pronto.
  • El mito de la unidad familiar: querer hacer todo juntos sin que cada progenitor tenga tiempo y espacio con sus hijos además del tiempo compartido todos juntos.
  • La delegación: cuando se pretende que la pareja asuma responsabilidades con los hijos que no le corresponden sino que corresponderían al padre o la madre.
  • La culpa: sentirse culpable de cómo ha podido afectar la separación a un hijo y ser demasiado sobreprotector o permisivo.

Estas circunstancias crean tensión y conflicto en los hogares de parejas que están intentando dar una oportunidad a su relación y se encuentran que el amor y la ilusión con la que comenzaron queda frustrada con la realidad y el día a día que se va creando.

Si estás en una nueva relación pero no estás viviendo los desafíos anteriores, es momento de disfrutar de esta nueva etapa. Cuida de la relación manteniendo la comunicación honesta y constante con tu pareja. No evites abordar temas conflictivos y revisa cuales son los aspectos propios que la nueva relación confronta en ti, qué te mueve a revisar.

Separarse es transmutar, mudar la piel, y la nueva relación es una nueva oportunidad para disfrutar de la vida en pareja sin las limitaciones ni dolor anteriores.

Aún así, seguirán apareciendo oportunidades para crecer a veces a través del conflicto. Ante ello, dedicaros tiempo, comunicad con empatía, expresad vuestras emociones con detalle, vivid vuestra sexualidad de manera profunda y sagrada.

Nuestro yo más profundo cuando llegamos a la menopausia pide sanación y reconciliación. El masculino y femenino sagrado que hay en cada uno de nosotras pide ser sanado para dejar de proyectar esa lucha interior en la relación. Ojalá que la luz ilumine nuestras relaciones y el Amor siempre prevalezca.

Eva Jiménez
Psicóloga Experta en Relación de Pareja y Comunicación
www.evajimenez.net